Son años

Desandando caminos

En esta sección queremos hacer un poco de historia sobre nuestra institución, para que los que recién llegan la conozcan; y  para que quienes están desde hace mucho tiempo, y han ayudado a esta reconstrucción, la recuerden.
En el mes de octubre se conmemoró una fecha especial. Para conocer más sobre ella, aquí una entrevista a la vicedirectora y profesora Ana María Alais. 





Hace poco la escuela cumplió años, ¿podría aclararnos cuántos?

La escuela se creó en 1894 como " Fundación Santa Marta". El 18 de octubre cumplieron 102 años de la imposición del nombre "Dolores Lavalle de Lavalle", que se realizó  en 1908.

¿Por qué  lleva el nombre Dolores Lavalle de Lavalle?

Dolores Lavalle de Lavalle es el nombre de la fundadora. Ella era hija del famoso general Juan Lavalle. Era una dama de la sociedad, concertista de piano, una mujer muy culta y dedicada a tareas de beneficencia. Colaboró con la Fundación del Hospital de Niños “Ricardo Gutiérrez” y con la creación de la Casa Cuna. En el hall de entrada de nuestra escuela se encuentra su retrato.
Ella pensaba que las mujeres de menores recursos tenían que aprender algún oficio y tener algún conocimiento que les permitiera trabajar, defenderse económicamente en la vida. Su idea era brindarles una opción más de educación, y por eso fundó una sociedad llamada “Santa Marta”, en la cual se enseñaba, entre otras disciplinas consideradas del género femenino en aquella época, corte y confección. Con el tiempo esa fundación fue ampliando sus actividades. Tiempo después, una de las mujeres de la comisión directiva propuso que a la escuela se le pusiera el nombre de la  persona que había tenido la idea de organizarla, y por eso se llama Dolores Lavalle de Lavalle. El doble Lavalle se debe a que se había casado con su primo Alejandro.
Es admirable que perteneciendo a una clase social considerada aristocrática en su época, haya sabido captar las necesidades de las mujeres más humildes, y haya tratado de brindarles conocimientos para que se defendieran en lo económico además de preocuparse por ampliar su cultura general.

¿Siempre funcionó en este edificio?    

No, cambió muchísimas veces de edificio.

¿En qué lugares estuvo?

Funcionó en San Telmo, en Constitución, en San Cristóbal… costó muchísimo conseguir un edificio propio. Cuando estuvimos en Humberto Primo y Jujuy, el edificio era tan viejo y estaba tan deteriorado que corría peligro de derrumbe. Lo clausuraron y la escuela se dividió en tres partes: una, el Ciclo básico, funcionaba en el Otto Krause, el Ciclo superior en San Juan 250 y el sector de secretaría y oficinas funcionaba en la Técnica  25. Luego la escuela se volvió a unir cuando empezamos a alquilar un sector del edificio que pertenece a la UOCRA, que queda en Humberto Primo 2260 y de ahí ya empezamos a gestionar la construcción de un edificio propio que es el que ocupamos actualmente, donde estamos desde el 11 de marzo de 2002, día de la inauguración oficial del mismo.


¿La especialidad fue siempre la misma?

No. Primero era solo de mujeres, era una Escuela de profesiones femeninas, después se hizo escuela mixta, se incorporó Práctica Comercial y  con el tiempo pasó a ser una escuela Técnica de Administración de Empresas. Ésta en su origen tenía tres turnos y por la noche había cursos para adultos de cocina, repostería, corte y confección, tapicería y peletería (era una de las pocas escuelas de Sudamérica que formaba para este oficio); cursos que fueron desapareciendo con el tiempo y finalmente el turno noche se cerró.
Hasta este año teníamos solamente  la especialidad Administración de Empresas, pero en este ciclo lectivo se abrió en el turno tarde la especialidad en Computación, lo que nos convirtió en una Escuela Politécnica.

¿Hay personajes que ya no estén y que merezcan ser recordados por algo en especial?

Hay muchos personajes para recordar. Cuando ingresé a la escuela el equipo de conducción estaba compuesto por  Amalia Miel Asquía quien fue durante más de treinta años Directora de la institución y junto a ella componían el Equipo de Conducción  la señora Delia de Quijano como Regente y como Vicedirectora, la señora  Marta B. Biaginni,  un persona muy querida que trabajó muchísimo por esta escuela y en cuyo recuerdo el sum (salón de usos múltiples) lleva su nombre. También hay algunas personas que se destacaron por su labor extraescolar, por ejemplo algunos profesores de los cursos nocturnos como Ketty de Pirolo  de Cocina y Repostería (autora de libros de cocina) y Daniel Lomaso que condujeron programas de cocina por televisión, y mucha gente más que sería largo enumerar y no quiero que se enoje nadie.

 ¿Recuerda alguna anécdota sobre este edificio o sobre los anteriores?

De los edificios anteriores, uno de los primeros en los que a mí me tocó trabajar hace muchos años, fue el Palacio Strugamú, era un edificio histórico muy lujoso que quedaba en Salta y Carlos Calvo, había  pertenecido a una familia aristocrática. En el aula que estaba justo en la esquina, detrás del escritorio había espejos gigantes, tenía decorados en dorado y un hogar a leña; parecía más un salón de fiestas más que un aula. La dirección de la escuela tenía pintados los techos con frescos, había una escalera en forma de caracol con herrajes artísticos, era muy particular, muy lujoso.
 De ahí, de tanto lujo pasamos a edificios que se venían abajo, como el anteriormente mencionado en Humberto Primo y Jujuy donde se caían los pedazos de revoque del techo mientras estábamos dando clase y nos teníamos que correr o limpiar y seguir explicando sin inmutarnos. No había lugar para que los chicos tuvieran los pupitres ubicados en forma normal porque había agujeros en el suelo, entonces estaban todas las mesas juntas. Debajo del piso de madera de tercer año había un sótano que se inundaba cuando llovía y solía tener 1,50 m de agua.
En marzo de 2002, durante la gestión de Aníbal Ibarra, nos mudamos al edificio actual y se inició el ciclo lectivo de ese año para todas las Escuelas del Gobierno de la Ciudad. Hubo un importante acto en el que estuvo presente Filmus que era Ministro de Educación del Gobierno de la Ciudad, en ese momento y demás autoridades. Vinieron muchos medios de prensa y salimos por radio y televisión.

¿No contamos con algunas historias de fantasmas en la biblioteca o en algún otro lugar en el establecimiento?

No, en realidad no porque es un edificio nuevo y construido especialmente para el funcionamiento de una escuela, no tiene antecedentes de haber sido habitada anteriormente, la estrenamos nosotros. Pero tal vez el espíritu de Dolores protege la escuela que ella fundó, porque cuando estábamos esperando que nos avisaran que podíamos mudarnos a este edificio y se demoraba la autorización para concretar dicha mudanza, colgamos su retrato en la dirección de la vieja escuela (estaba guardado detrás de un sillón por tantas mudanzas) y al día siguiente nos llamaron para comunicarnos que teníamos que trasladarnos urgentemente al nuevo edificio (era un jueves) porque el lunes siguiente el Jefe de Gobierno quería inaugurar el ciclo lectivo 2002 en nuestra escuela, en el edificio nuevo. No podíamos creer que luego de tantos años de esperar se cumpliera nuestro sueño. Colgar el cuadro en un lugar destacado de la escuela fue como pedirle ayuda para que la escuela que ella ayudó a crear pudiera seguir creciendo y progresando, y aquí estamos hoy en este hermoso edificio que todos debemos seguir cuidando y valorando, ya que como conté nos costó mucho conseguirlo.